El dormitorio debería ser un santuario donde nos relajamos después de un día ajetreado, donde recargamos mente y cuerpo para afrontar un nuevo día. Pero para el 70% de los adultos en EE. UU. que comparten su espacio para dormir con una pareja, muchas veces terminamos jugando un tira y afloja que va más allá de las sábanas. Surgen batallas por el dilema de luces encendidas o apagadas, los ladrones de mantas, los noctámbulos frente a los madrugadores, y el Tiempo de Pantalla contra el Tiempo en Pareja. El sueño es esencial para nuestra salud física, mental y emocional. Cuando nos falta, nos enredamos en resentimientos y nuestras relaciones se resienten.
Aunque no podemos cambiar nuestro cronotipo (un gen que todos tenemos y que influye en la producción de melatonina y en cuándo tendemos a dormirnos y despertarnos), aún podemos tener dulces sueños sin desterrarnos a nosotros mismos (o a nuestra pareja) al sofá de la sala. Si te preguntas cómo dormir mejor con una pareja, tenemos cinco sugerencias para crear un ambiente de sueño equilibrado donde ambas personas se sientan escuchadas y sus necesidades de descanso queden cubiertas.
¿No duermes bien al lado de tu novio? ¿Tu novia te despierta por la noche? Sigue leyendo para descubrir algunas soluciones…
1. El truco escandinavo para dormir
El hygge y el diseño de muebles minimalista pero acogedor no son las únicas contribuciones que los escandinavos aportan a un hogar feliz. Su solución, sencilla hasta el extremo, para todos esos ladrones de mantas es... redoble de tambores... dos mantas separadas. Sí, ojalá se nos hubiera ocurrido antes. Esto también resuelve los desacuerdos sobre qué tan abrigada debe estar la cama. Si tu pareja insiste en dejar la ventana abierta en pleno invierno, al menos tu manta te mantendrá calentito.
2. Crea un ambiente tranquilo
Un dormitorio debería sentirse como un oasis de calma alejado del resto de la casa. Un espacio limpio, cómodo y organizado te permite calmar la mente y dejar atrás el día. Guarda tus esenciales de la noche en tu propia mesita de noche para tener todo al alcance de la mano y no tener que hurgar en cajones (y molestar a tu pareja) para encontrarlos. Invierte en soluciones de almacenamiento sencillas y opta por una paleta de colores suaves que transmita tranquilidad y ligereza.
3. Comunicación clara y compromiso
Sabemos lo importante que es entender los diferentes lenguajes del amor en una relación. Pero entender los diferentes lenguajes del sueño también es importante. Mantente abierto a llegar a acuerdos sobre tener celulares, tablets y televisores en la cama o el dormitorio. Tal vez una persona se sienta cómoda usando tapones para los oídos o un antifaz, o ambos decidan declarar su santuario del sueño una zona libre de tecnología. ¿Recuerdas ese aparatito tan ingenioso llamado despertador? Invierte en uno que favorezca un descanso tranquilo, además de cortinas o persianas opacas, ropa de cama de calidad y un colchón que ambos amen con locura. Desarrollar hábitos de sueño saludables en pareja puede fortalecer tu relación incluso cuando no están dormidos.
4. Horarios de sueño separados
Te despiertas mucho antes del amanecer; tu pareja no se duerme hasta después de la medianoche. Cuando un noctámbulo y un madrugador se enamoran y comparten cama, esa diferencia puede poner presión en la relación. Pero no tiene por qué ser así. Si te estresa pensar en cómo dormir cómodamente con tu pareja, la respuesta puede ser elegantemente simple: duérmete cuando tengas sueño. En teoría, suena bien meterse juntos a la cama, pero no si uno termina mirando el techo mientras el otro ya está en el mundo de los sueños. Una clave para dormir cómodamente con tu pareja es respetar los horarios y relojes biológicos de cada uno. No te lo tomes como algo personal. Piénsalo como un regalo: le estás dando a tu pareja ocho horas sólidas de descanso.
5. Mantén el contacto
Después de un día largo, puede que el sexo no esté en tu lista de prioridades, pero eso no significa que debas descuidar por completo el contacto físico. Abrazarse en cucharita o acurrucarse para tener una conversación tranquila son excelentes formas de conectar y relajarse juntos al final del día, porque el contacto físico con tu pareja libera la llamada hormona del amor, la oxitocina, que según estudios fortalece la conexión, mejora el ánimo y fomenta la empatía. Esta oleada de hormonas suele darle a las personas una sensación de paz y seguridad que puede llevar a un sueño de mejor calidad.
Incluso si te cuesta dormir al lado de alguien, igual puedes esforzarte por satisfacer las necesidades de ambos. Por ejemplo, si necesitas espacio para conciliar el sueño, pero tu pareja busca contacto, tal vez puedan acurrucarse diez minutos cada noche para que se sienta reconfortada y acompañada, y luego, con cariño, pongan un poco de distancia entre ustedes cuando llegue el momento de dormir.















